El día anterior estuvieron montando el azulejo Abelardo, su suegro (que hizo toda la mano de obra), Jose Alfonso y Fernando.
A la misma acudió una gran multitud de hermanos y amigos de la Hermandad que quisieron compartir con nosotros ese gran momento.
Tras la bendición nos fuimos a la Casa de Hermandad donde tuvimos una comida de convivencia.
